Claves para superar el duelo

Aunque es un tema que hablamos muy poco, es más casi diría que huimos de ello, la muerte es un hecho que nos llega a todos. Hay dos acontecimientos por los que todos pasamos: el nacimiento y la muerte.

A todos nos incomoda incluso a algunos nos asusta hablar de este tema. El nacimiento y la muerte forman parte del ciclo natural de los seres vivos. Las dos únicas certezas que tenemos en la vida.

En este articulo te explico que es el duelo, cuáles son las fases que habitualmente se atraviesan, y que puedes hacer para llevarlo mejor, a modo de consejos prácticos.

Las pérdidas humanas forman parte de nuestra vida, todos perdemos en algún momento un ser humano cercano o conocido.

Es importante que sepamos que las pérdidas son importantes para el crecimiento y el desarrollo de nuestras vidas. Y todos nos vamos perdiendo poco a poco, “es ley de vida”.

La despedida de un ser humano, en todas las sociedades va acompañada de múltiples rituales. Dependerá de ritos, culturas, creencias, actitudes…pero todos tenemos actos de despedida. Es como ayudar a cerrar el círculo.

No solo hacemos duelos por las personas que han muerto. También cuando perdemos cosas, situaciones, roles o se rompen nuestras expectativas sobre el mundo, iniciamos un duelo.

La muerte de un hijo es la peor de las pesadillas para unos padres; cuando se da, se produce un shock que les sume en el caos y la depresión pudiendo ser fuente de conflicto entre la pareja.

Aunque es un tema que hablamos muy poco, es más casi diría que huimos de ello, la muerte es un hecho que nos llega a todos en algún momento, tarde o temprano en nuestra existencia y en la de los que nos rodean. A todos nos incomoda incluso a algunos nos asusta hablar de este tema. El nacimiento y la muerte forman parte del ciclo natural de los seres vivos. Las dos únicas certezas que tenemos en la vida.

Las perdidas humanas forman parte de nuestra vida, todos perdemos en algún momento un ser humano cercano o conocido. Y lo aun no sabemos es que las perdidas son importantes para el crecimiento y el desarrollo de nuestras vidas. Vamos perdiendo a unos para dar paso a otros.

La despedida de un ser humano, en todas las sociedades va acompañada de múltiples rituales. Dependerá de ritos, culturas, creencias, actitudes…pero todos tenemos actos de despedida. Es como ayudar a cerrar el círculo.

Hacemos múltiples rituales para simbolizar en nuestras vidas la transición a diversas etapas: bautizos, comuniones, matrimonios, graduaciones…

E igualmente hacemos con la muerte, y es que los rituales alrededor de la muerte de una persona son necesarios para poder cerrar adecuadamente la etapa de su presencia en nuestra vida. Nos ayuda a elaborar el doloroso proceso de la separación y la perdida.

Las personas cercanas y los que quedan, necesitan poder cerrar el círculo, y hacer una despedida psicológica; esto da a quienes se queda, una sensación de coherencia consigo mismos. Sea cual sea la forma, los ritos ayudan al ajuste psicológico de la perdida y la despedida, y ayudan a iniciar la integración de la presencia de la ausencia. Además, en estos encuentros sociales de despedido, podemos conectar con los demás a través de la emoción del dolor. De modo que empatizamos a través de esa emoción cercana a todos.

Escenificar y hacer el ritual, nos ayuda además a poder descargar ese dolor. Pedimos perdón, decimos adiós, agradecemos los momentos vividos y compartidos…

La muerte puede sorprender de repente, paulatinamente, a edad temprana o tras una larga vida vivida; de modo indoloro o de modo muy doloroso, solo o acompañado…; las variables son múltiples.

Según la coyuntura puede incluso producirse la imposibilidad de acompañar al enfermo o despedir al fallecido, lo que hace mucho más dificultoso asumir la muerte de un familiar. El no poder despedirse del fallecido para cerrar el ciclo de la pérdida física, hace que la adaptación a su ausencia sea más difícil, haciendo más intensa la sensación de vacío y dificultando el proceso de adaptación.

Pero por estemos preparados o no, siempre nos va a sorprender con incredulidad, embotamiento emocional y desconcierto paralizante.

Toda situación de duelo trae consigo sea del modo que sea, una gran carga emocional, que variará según haya sido la trascendencia y la calidad de la relación, así como el significado de la persona fallecida. Cuando se vive una pérdida inesperada se suelen experimentar sensaciones de culpa por no haber acompañado al ser querido en sus últimos momentos, o por haber desperdiciado tantos otros momentos para de expresar afectos en vida.

La situación puede pasar factura si no se trabaja correctamente y de modo sano el dueño. Puede aparecer con los años de un modo patológico si no se ha trabajado correctamente. Un duelo mal elaborado o incompleto puede reaparecer más adelante con manifestaciones más complejas.

Hay que enfrentar y gestionar las emociones que van aflorando. Ir aceptando lo incierto en la vida, y que nada de lo que tenemos es eterno

Indudablemente el dolor será el compañero en los próximos meses tras la perdida, y este dolor refleja el significado de la persona perdida en nuestras vidas.

Es recomendable hablar con algunos miembros de la familia si se desea, y manifestar las emociones que surjan, e incluso hacer algún pequeño ritual simbólico.

Hay que matizar que cada persona experimenta un proceso de duelo diferente y que las sensaciones serán diversas y cambiantes. En un duelo lo importante es el balance, el equilibrio entre los momentos de reflexión individual, y la comunicación con los demás. El equilibrio entre los momentos de experiencia y expresión emocional intensa y la reconexión con lo cotidiano.

Hay quien se sentirá frágil, abrumado, sobrepasado, frustrado. Pero poco a poco y en distintas fases, iremos gestionando la perdida.

FASES QUE ATRAVESAMOS EN EL PROCESO DEL DUELO:

 

El duelo no es una enfermedad ni una patología, pero si es cierto que, si no se trata bien o su elaboración no es correcta, si puede llegar a complicarse mucho.

Todo el carrusel de emociones, él va y ven al que vas a estar sometido emocionalmente, es normal .

El mejor y primer consejo es sin duda, aceptar la realidad sea cual sea, y no negarse a ella ni darle la espalda, hasta que vayas adaptándote a una vida sin el ser querido.

Nos sentiremos en “shock emocional” y casi no llegamos a creerlo, es como si todo se congelara. No vamos a encontrar respuestas a nuestras preguntas. Al recibir la noticia se produce un estado de shock, no los lo llegamos a creer, y más si ha sido repentino.

Aunque que no todo el mundo pasa necesariamente por todas las “fases del duelo”, es frecuente que la mayoría de las personas atraviesen una serie de fases, que, aunque no se pueden definir con exactitud en el tiempo (ya que cada uno lo vive de un modo diferente y único), ni una línea clara de corte entre una y otra, tarde o temprano aparecen:

Fase de Negación: Negarse a sí mismo o al entorno que ha ocurrido la pérdida.

Fase de Enfado: Indiferencia o Ira: Estado de descontento por no poder evitar la pérdida que sucede. Se buscan razones causales y culpabilidad.

Fase de Negociación: Negociar consigo mismo o con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de conocerse la imposibilidad de que suceda.

Fase de Dolor Emocional (o depresión). Se experimenta tristeza por la pérdida. Pueden aparecer fases o momentos depresivos que deberían ceder con el tiempo.

Fase de Aceptación: Se asume que la pérdida es inevitable. Supone un cambio de visión de la situación sin la pérdida (aunque perdida y olvidar no es lo mismo)

DURACION DE UN DUELO:

Es muy difícil determinar su duración, ya que va a depender de multitud de variables: edad, modo, momento, circunstancias, grado de proximidad con la persona fallecida, el tipo de relación afectiva con el fallecido, duración de la enfermedad y la agonía de la misma, grado de parentesco, carácter de la muerte, grado de dependencia, ideas religiosas o filosóficas o espirituales, presencia o no de otras experiencias de duelo … y un sinfín de variables más.

Como ves, es muy difícil generalizar, pero podría considerarse un que un duelo suele durar alrededor de un año, tratándose de la pérdida de un ser querido muy allegado (Padre, Madre, hijo, cónyuge…). En un año damos la vuelta a un ciclo completo a que sucedan los primeros eventos sin la persona: cumpleaños, navidades, aniversarios de celebraciones, vacaciones… Y será inevitable comparar el año en curso con el año previo al fallecimiento.

En el caso de que los síntomas no cesaran después de estos períodos de tiempo y provocaran problemas para desenvolverse en su vida rutinaria, es muy importante acudir a un profesional de la psiquiatría y/o psicología, ya que la persona afectada puede estar sufriendo un episodio de depresión.

Hay que aprender a convivir con la nueva situación, con la ausencia, con la falta de sentido que impone algo tan doloroso, inesperado e injusto. No hay más remedio que seguir, pero no hay razones para hacerlo. Se han ido con el hijo muerto.

Cada caso es único, y cada pareja y familia lleva su propio ritmo, su propio tiempo y su propio proceso. 

CONSEJOS Y PAUTAS PARA EL AFRONTAMIENTO DEL DUELO:

Se Permisivo: Entender que el malestar que sentimos es normal y no debes asustarte ya que forma parte del duelo, ya es un gran comienzo. Has de saber que van a aflorar todo tipo de emociones: rabia, irritabilidad, tensión… y puedes pasar de unas a otras en breve estado de tiempo, y además en distinto grado de intensidad. Todo esto será normal, es más, lo indicado es que te lo permitas y las aceptes, además esto pasara.

Nos espera una travesía por el desierto llena de altibajos emocionales, con momentos de desesperanza, enfado, rabia, frustración, pero al final se reestablece el equilibrio y lograremos estar bien.

Conecta con el mundo: Otro importante consejo es que, aunque sientas la necesidad de aislarte (que puede estar bien a veces), hay que hacer el esfuerzo por conectar socialmente. Si no queremos hablar de nuestras emociones, al menos hablar de otros temas menos íntimos y profundos.

Expresa emociones: Expresar lo que uno siente a un amigo, familiar o psicólogo, permite comprender y sobrellevar mejor esas sensaciones que aparecen durante el duelo. Es como si te acompañases a ti mismo. Permítete una válvula de escape para desahogarte.

Acepta: Acepta esta situación y sus consecuencias a todos los niveles, en vez de resistirte o negar lo sucedido; esta actitud te ayudará que la recuperación emocional sea más rápida.
La aceptación de nuestras limitaciones en estos momentos permite tener mayor sensación de control, al dejar de mirar todo lo que no controlamos.

Establece prioridades y pon limites: Hay muchas cosas que importan en estos momentos, y muchas cosas que yo puedo controlar. Intentar encontrar el conjunto de cosas que importan y que además puedo controlar, ayuda a mantener cierta sensación de control. No puedes hacer ahora todo como lo hacías antes, así que prioriza.

Además, van a surgir nuevas cosas con las que no contabas: papeleo, administración, bancos….

Haz rituales: Los pequeños gestos, símbolos o ceremonias simples (poner una vela al lado de una fotografía o un objeto, hacer meditación o rezar enfrente de un símbolo religioso o social, cantar o escuchar música) son rituales que pueden ayudar a comenzar a elaborar las experiencias de pérdida.

Atiende tus Biorritmos: Mantener los ritmos y horarios de sueño y el orden en las comidas. Tener orden y estructura va ayudarte a estar algo más centrado en la situación caótica. Aunque no tengas hambre has el esfuerzo por comer.

Ejercicio moderado: Las rutinas de ejercicio moderado, permiten reducir la fatiga, la falta de energía y la angustia. Así que haz todos los días algo de ejercicio atendiendo a tus medidas.

Reconecta con la vida y date permiso: poco a poco ve haciendo actividades habituales en tu día a día: ir al colegio a por los niños, algún encuentro con amigos, alguna celebración…. poco a poco has de ir incorporándote porque a pesar de todo.

 

La autoestima a partir de los 50

Quiérete locamente !!!

Wikipedia define la autoestima como un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamientos dirigidos hacia uno mismo, hacia nuestra manera de ser, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen: es la evaluación perceptiva de nosotros mismos, la capacidad para valorarnos.

No nacemos con una autoestima, sino que esta se aprende y cambia y además la podemos mejora; no es algo estático, sino que se modifica a lo largo de nuestra vida.

Claro esto es común a todo ser humano independientemente del sexo, religión, y edad. Es más, si algo es interesante en esta maravillosa palabrita “autoestima”, es justo eso: la edad. A edades tempranas, la autoestima aún no está del todo consolidada y va a depender sobre todo de nuestros progenitores, pero a partir de la infancia ya empieza el contador, a partir de los 5-6 años empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestro, compañeros, amigos, etc.)

Posteriormente, la adolescencia es una época clave para la creación de la autoestima y será importante para las fases posteriores. Pero como una cebolla a la que le vamos superponiendo capas, la autoestima se forja mucho mas con la edad, aquí el factor tiempo, vivencias y años, colabora claramente ¡y lo que está claro, es que los pensamientos que se tienen sobre uno mismo y sobre los demás, no tienen la consistencia que se tiene en la maravillosa fase de los 50!

Pero puede ser que te hayas encontrado alguna vez haciéndote preguntas del estilo: ¿Por qué me siento rechazado/a o inútil?, ¿soy inferior? ¿Por qué me califico tan mal a mí misma? ¿Por qué tengo tantos defectos?

Se es así, veamos ¿porque es tan importante nuestra autoestima? Porque influye en nuestros sentimientos y en la conducta, es decir, con autoestima correcta me sentiré bien conmigo mismo, y revertirá en mi modo de actuar; si mi autoestima es baja, me sentiré mal conmigo mismo y mi modo de actuar será menos exitoso. La forma en que pensamos influye en como nos sentimos, y determinara nuestra conducta.

La autoestima es además un concepto que ha traspasado frecuentemente el ámbito exclusivamente científico, para formar parte del lenguaje popular.

Ya vimos en otros artículos como la menopausia se cuela sin enterarnos en la vida de las mujeres, pero mujer madura, no significa que dejes de ser bella o atractiva ya sabes que todo reside en el poder de la mente y en la perspectiva que tu lo veas y que es justo la que se te propone ¡Es decir, mira las cosas del lado positivo, además de un modo real!

Todos nos creamos una imagen (autoimagen, autoconcepto) a lo largo del tiempo, empezando en nuestra infancia y se apoya mucho en las relaciones que hemos tenido con otras personas, grupos, familiares, y sobre todo en todas las vivencias y experiencias vitales que hemos tenido a lo largo de la vida. Bien todo eso unido, va a contribuir a nuestra autoestima.

Como puedes fácilmente deducir, cuantos más años en el planeta tierra lleves, más vivencias, más relaciones más contacto y más posibilidades para tu autoestima. Así que esto es como un buen vino, con los años va a dejar más poso.

Pero todo esta en lo que tu te dices a ti mismo sobre las vivencias tan enriquecedoras que has tenido a lo largo de estos años. Y es hora de poner manos a la obra, porque sabes que tu puedes lograrlo y pisar fuerte cambiando tu actitud, teniendo un dialogo contigo misma sin ser exigente ni flagelarte por tus errores; sino que has de poner tu mirada en valorar objetivamente tus logros y también, aceptar de manera realista las cosas de ti que no te gustan tanto.

Un punto importante es también el tema amistades y el social, por lo que, a estas alturas de tu vida, estas mas que lista y eres toda una Diosa para ponerte manos a la obra y alimentar tus conexiones sociales, eso te hará sentirte viva, con retos, y muy conectada.

Sin embargo, no estés pendiente de la aprobación de los demás, ya no te hace falta, eres lo suficientemente fuerte para nutrirte de tus propias ideas y valoraciones y no necesitas las críticas de los demás, eres ya rica en ideas y tus vivencias han sido todo tu aprendizaje, solo tu eres la que te has de valorar.

Tu autoestima es tu mejor aliada, tu herramienta y tu vitamina para darte impulso a seguir tu futuro, pese a tu edad tienes muchas páginas en blanco que completar aun, de tu gran libro de la vida y del futuro que tienes por delante, todo es posible en esta vida, y tu ya lo sabes pues lo has vivido en tus propias carnes.

Pero eso sí, el mejor aliado es una buena autoestima, tú puedes hacer todo lo que te propongas, pero con una baja autoestima pensaras no eres merecedora, o que no llegas, o que eres incapaz… pero debes deshacerte de lo que no sirve, lo que son falsas creencias, lo que te limita y paraliza. Y céntrate en lo que te hace feliz, esa es la base de tu autoestima. Respeta todo el camino de la vida que ya llevas andado, lo has hecho seguro estupendamente y has sido impecable en cada paso caminado con los recursos que la vida te ha puesto ¡por eso acéptate, y se tu propia líder, y tu admiradora número uno!

A partir de ahora, y a estas alturas ya sabes que puedes lograr lo que te propongas, y que si no sucede no pasa nada, ya estas listas y hemos entendido que el fracaso es parte del camino … pero que hay que probar y tú vas a hacerlo ¡pero es que ahora además tiene la sabiduría que el tiempo y las vivencias te han dado, y por encima de todo tienes ya un instinto desarrollado!

Los psicólogos trabajamos el “locus de control interno”, para que atribuyas los éxitos de tu vida a ti mismo y no a la suerte, al clima, o a los demás; y además para que dejes de preocuparte por la opinión de los otros sobre ti. Tu verdadera fuerza viene de tu propio interior, es tu vida.

Busca tus puntos fuertes y elógiate. Di ante el espejo: “Soy excelente en…” y sigue ese camino. Eres única, camina como si marcaras la diferencia, porque es cierto que la marcas.  Tienes que crear un vínculo positivo contigo misma y así seremos personas un más felices.

Te doy una serie de pasos muy prácticos que te ayudan a remontar y elevar tu autoestima para que la portes orgullo:

Amate y quiérete con locura: quiérete y para ello cuídate a ti misma.

Acéptate incondicionalmente por como eres y valora el autoconcepto de ti misma. Ni se te ocurra menospreciarte sino al contrario, alábate a ti misma.

Se asertiva: la auténtica autoestima se manifiesta y refuerza con la conducta asertiva.

Prémiate: date tus pequeños reconocimientos en el día a día. Alégrate de tus aciertos múltiples diarios.

Fuera complejos: deshazte de esos complejos, sabes que puedes ya que todo está en tu mente.

Comunicación: siéntete libre para manifestarte. expresar sus opiniones, sus sentimientos, deseos.

Perdona el pasado: cierra capítulos y para poder dar forma a tu futuro. Háblate con respeto.

Ponte objetivos: tener objetivos nos ayuda a levantarnos con un fin claro e intentar alcanzarlos, y da sensación de control y sentido.

Se coherente: entre lo que piensas y como actúas que es correcto y nuestra conducta para no sentirnos incomodos.

Listado de cualidades personales: de este modo eres mas consciente de tu valor y todos tus éxitos alcanzados.

Hazte crítica constructiva en lugar de negativa, porque lo que pensamos es lo que nos creemos, y tiende a cumplirse.

No te compares con otras: al compararnos con los demás siempre encontramos a alguien que sea mejor.

De los errores, “cambiar su interpretación”: el error, es un dato de la vida…Se tolerante contigo misma.

Focalízate en lo positivo: fomenten nuestra autoestima, sí modificamos un pensamiento negativo acerca de nosotros mismos por otro positivo, nos sentiremos mejor. Sustituye: No puedo, No valgo, igual otra vez, siempre tengo que ser yo la que……y transformarlos en positivos, veras el cambio.

Cuida tu cuerpo y presta atención a tu aspecto.

Se gozosa: haz cosas que te gusten, busca motivos y momentos para el disfrute

Elige ser una persona con empaque, con seguridad, que agradece a la vida todo lo que hasta ahora le ha traído; bueno o malo, lo has afrontado de la mejor manera que las circunstancias te lo han permitido. Elige vivir de aquí en adelante con seguridad en ti misma, porque todo está dentro de ti.

A partir de hoy camina con tono firme, directo y convincente, como si no hubiera nadie en la sala. Arriesgarse a ser tu misma y permite ser valiosa.

La responsabilidad de cambiar es tuya, no importa cuan complicado fue en el pasado. Eres el único protagonista de tu vida.

Empieza por cosas pequeñas, te hará sentir bien influenciar en tu entorno y en los demás, no esperes más.

Soy Christine Lebriez

Por mi amplia experiencia de más de 27 años en psicología y coaching empresarial, mi formación internacional y variedad de técnicas; realizo diferentes tipos de intervenciones en función de cada situación y cliente; mi orientación es ecléctica.
Ofrezco soluciones profesionales a los problemas de la vida. Tu problema, es mi problema… Estoy aquí para tenderte una mano, mi pasión y vocación son las personas.
Como psicóloga y coach, mi objetivo es conseguir el bienestar de mis clientes. Aporto herramientas que aprenderás a manejar y aplicarás tú solo.

“Mi pasión son las personas, vivo por y para ellas, en cualquier vertiente, tanto en la clínica como en la empresa; está en mis venas y es mi esencia.”

Quiero compartir contigo mis valores:

Puedes contar conmigo siempre que lo necesites y seguirme en mis redes sociales o en mi página web: www.christinelebriez.com

Estaré encantada de ayudarte.

La autoestima en adultos

A menudo el tema de la autoestima se discute en el contexto de un adolescente o un niño. Sin embargo, aunque no se hable tanto de ello, los temas de autoestima pueden impregnar también la edad adulta.

La principal diferencia es que los niños y los adolescentes a menudo se ven afectados por su baja autoestima y los problemas que acarrea y con los adultos, la disculpa, no siempre es tan fácil de conseguir porque deberían “saber más”.

¿Cómo pueden los adultos saber más de este tema si nunca se les enseñó esas habilidades en primer lugar?

Puede que los adultos no hayan recibido de sus padres un ejemplo correcto de autoestima simplemente porque no estaban en condiciones de darla, pero nunca ¡es demasiado tarde ¡Como adultos, hay muchos lugares y recursos que puedes aprovechar para aprender hábitos saludables de autoestima, a cualquier edad y ¡nunca es tarde para mejorarla!

Los problemas de autoestima de los adultos a menudo giran en torno a “uno mismo” y busca como compensar sus deficiencias percibidas. Se obsesionan con la idea de que la gente no los despreciará a menos que sobresalgan. El impulso y la motivación son cosas buenas porque nos incitan a ir más allá de nuestras capacidades, sin embargo, hay veces en que esto en exceso, no es todo bueno.

Por ejemplo, los problemas de baja autoestima de los adultos pueden llevar a alguien a llegar al extremo y convertirse en un adicto al trabajo. De esta manera, el individuo puede dibujar una sensación de logro a través del tiempo invertido en el trabajo. Este enfoque puede funcionar hasta cierto punto, pero ¿Qué sacrificas en el proceso? ¿Qué precio has de pagar por esto? Tiempo con la familia y los amigos, oportunidades perdidas para fortalecer y reforzar los lazos y crear recuerdos …

Otro síntoma de los problemas de autoestima de los adultos es la sobrecompensación; al volverse argumentativos o narcisistas, desarrollan la actitud de “saberlo todo” que es autodestructiva y que les cuesta relaciones preciosas, porque, ¿Quién quiere estar cerca de alguien así?

Hay formas en que tú como adulto puedes sin duda reconstruir tu autoestima y puedes empezar con algo tan básico como hacer una lista de las cosas que son positivas en tu vida, aunque al principio esto puede parecer un desafío y pueden requerir la ayuda de un amigo para que te ayude a completar tu lista. Escribe lo que has logrado en tu vida sin importar lo poco o mucho que hayas logrado. Haz una lista de sus puntos fuertes y elimina los aspectos débiles de tu vida. Una vez que hayas hecho esto, comenzarás a sentirte mejor contigo mismo.

Veras como hacer este ejercicio no ofrece una solución a largo plazo, sino que proporcionará un alivio inmediato, así que siéntate y empieza ahora mismo. Cuando se trata de una solución a largo plazo, una persona necesita sentarse y pensar en cómo puede cambiar la forma en que ve la vida, cómo reacciona ante las personas y las situaciones que le rodean. Pero lo que te propongo aquí es inmediato.

Elimina los patrones de pensamiento negativos y reemplázalos por pensamientos positivos constructivos y cada vez que te encuentres volviendo a tus hábitos negativos, interrumpe inmediatamente el viejo tren de pensamiento y llénalo con algo positivo.

Una nueva moda en Internet es la de hacer una serie de pruebas psicológicas para determinar tu estado de ánimo o mental actual.

Ten mucho cuidado con esto, pues hay personas que toma estas pruebas como entretenimiento sin más, pero otras las toman muy en serio. Hay que tener en cuenta que estas pruebas no son el equivalente a una evaluación de un profesional de la salud mental y a menudo no son la prueba oficial para hacer un diagnóstico válido adecuado; además pueden no revelar la verdadera gravedad de la baja autoestima ya que algunas de las pruebas no son lo suficientemente sensibles o detalladas para dar un resultado preciso.

Soy Christine Lebriez

Por mi amplia experiencia de más de 27 años en psicología y coaching empresarial, mi formación internacional y variedad de técnicas; realizo diferentes tipos de intervenciones en función de cada situación y cliente; mi orientación es ecléctica.
Ofrezco soluciones profesionales a los problemas de la vida. Tu problema, es mi problema… Estoy aquí para tenderte una mano, mi pasión y vocación son las personas.
Como psicóloga y coach, mi objetivo es conseguir el bienestar de mis clientes. Aporto herramientas que aprenderás a manejar y aplicarás tú solo.

“Mi pasión son las personas, vivo por y para ellas, en cualquier vertiente, tanto en la clínica como en la empresa; está en mis venas y es mi esencia.”

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La autoestima en adolescentes

La autoestima de los adolescentes puede ser un tema complejo en sí mismo teniendo ya en cuenta la complejidad del factor de la edad y la fase de cambio de la adolescencia. Un adolescente carece de las habilidades y experiencias necesarias para lidiar con las realidades del mundo a veces duras.

Los círculos sociales en los que los adolescentes prosperan o flaquean, jugarán un papel importante en su desarrollo. La perspectiva de la vida de un adolescente influenciable e impresionable normalmente, se basará mucho más en percepciones impulsadas por la cultura popular, que en la experiencia del mundo real; lo que significa que la autoestima de los adolescentes a menudo puede verse impulsada por influencias equivocadas y para nada adecuadas.

A pesar de la melancolía y los cambios de humor, la autoestima de un adolescente es más frágil de lo que crees. Hay muchos factores que pueden socavar la capacidad de un adolescente para desarrollar la confianza en sí mismo, factores que van desde: cuestiones académicas, la mala interacción social y el desarrollo de su propia identidad única, la incomodidad física que trae consigo la pubertad y los cambios en el cuerpo …

Las constantes luchas internas a las que se enfrentan los adolescentes a diario, son para nosotros un recuerdo lejano porque hemos olvidado cómo era tener su edad.

Los adolescentes, en el mejor de los casos, son criaturas difíciles de entender, en un momento son tus mejores amigos y al día siguiente te tratan como un desconocido. Su comportamiento a menudo, viene a ser como un barómetro de los acontecimientos que ocurren en su mundo.

Esto es debido a que el adolescente es un ser muy inconstante, propenso a los cambios de humor que sin duda conoces y con un cóctel de asuntos personales y sociales mezclados con una generosa dosis de hormonas; así que nadie puede escapar de la ira del adolescente.

Entonces, ¿Cómo puede para ayudar a un adolescente a construir su autoestima?

Aunque sea obvio, nunca asumas que tu hij@ adolescente sabe cuánto lo amas. Se alimenta de las expresiones diarias que reciben y perciben en casa. Hazle saber que es amad@, que son capaces de lograr cualquier cosa y que tú los aprecias y valoras. Nunca pospongas decírselo porque tu supongas que ya lo sabe. Un “te quiero” extra, no te costará nada, pero realmente puede ser el escenario para que tu hij@ adolescente tenga un buen día.

  • Dales y ofréceles tu tiempo. Dedica media hora de tu día a hablar con ellos, pregúntales sobre su día y las cosas que pasan en su vida, este gesto puede marcar una gran diferencia. Saber que te preocupas puede ablandar el corazón incluso del adolescente más tozudo.

  • Escucha. Para construir la autoestima de los adolescentes, ten claro que ellos necesitan ser escuchados. Todos los niños anhelan ser escuchados y reconocidos y que sus sentimientos sean respetados. Hacerlo ayudará a crear un vínculo más fuerte entre ambos y corresponderá a que tu hijo esté más dispuesto a escucharte a ti también.

 

  • Sé consciente de tus acciones y cambia el entorno de tu casa. Los adolescentes necesitan saber que están a salvo y seguros y por eso siempre debes esforzarte por crear un hogar pacífico para que vivan y prosperen en este tipo de entornos. Se consciente de tus acciones frente a tu hij@ adolescentes, ellos son muy perceptivos y sensibles y saben cuándo algo anda mal.

  • Es difícil reforzar la autoestima de los adolescentes en un hogar, cuando hay conflictos a su alrededor. Lo que sucede dentro del hogar, resuena fuera de él en forma de ansiedad, nervios y expresiones de ira. Tienden a interiorizar estos conflictos y a menudo terminan cargando con la culpa y el sentimiento de culpabilidad hasta bien entrada la edad adulta.

  • Si se produce una discusión, ve a otra habitación o elije un momento más apropiado, y en cualquier caso, asegúrate de que tu hij@ vea la resolución al conflicto. La vida no siempre es de color rosa o perfecta, pero si pueden ver que pueden surgir resultados positivos de un conflicto, entonces les estás armando de habilidades para la vida futura. Asi, además, les da una alternativa para manejar sus propias resoluciones, en lugar que aprendan a manejarse con ira o violencia.

  • En el centro de la autoestima de los adolescentes está la necesidad de un refuerzo positivo que los anime a sobresalir, a hacerlo mejor y a alcanzar su potencial. Pasa más tiempo acentuando las cosas positivas que hacen en lugar de criticar las negativas porque tu adolescente, aunque no lo veas a simple vista, se lo toma más a pecho de lo que crees. Así que resiste la tentación de regañar a tu hij@ adolescente, pues eso haria tambalear su confianza. Piensa siempre en el impacto que tus palabras tendrán en su futuro, porque así será.

 

Su círculo social tiene una gran influencia en sus vidas con la aprobación y la retroalimentación de sus compañeros a menudo validando lo que sienten sobre sí mismos, factores que permiten determinar su autoestima y autovaloración. Es increíble el impacto que esto puede tener en la vida de tu hoj@ adolescente. Esto puede ser preocupante en ocasiones, especialmente porque los adolescentes no siempre son conocidos por su tacto y empatía.

Por eso es de suma importancia que la autoestima de los adolescentes sea alimentada y reforzada desde el hogar y la familia. Esto los fortalecerá para lidiar con las dificultades de la vida y ahí afuera, en el gran mundo. Esto podemos hacerlo mostrándoles elogios y atenciones de todo tipo que provenga de los miembros de la familia, en particular, los padres.

El refuerzo positivo en el hogar, diseñado y puesto en práctica adecuadamente, ayudará a reparar la autoestima de tu hij@ adolescente, nunca subestimes el poder del amor, sólo porque tu adolescente sepa que lo amas no significa que no debas demostrarlo. Esta comunicación de amor hacia tu adolescente, puede actuar como una protección eficaz contra los factores que erosionan la autoestima del adolescente. Si bien es imposible cambiar el clima que los adolescentes deben enfrentar, la autoestima de los adolescentes puede mejorarse a través de varias estrategias positivas diseñadas para contrarrestar los factores que los arrastran.

Otra herramienta efectiva para reforzar la autoestima de los adolescentes es “modelar una buena autoestima”, es decir, ser modelo para ellos de una autoestima ejemplar a seguir. Al ser el ejemplo de una autoestima saludable y sobre todo de respeto por uno mismo, les vas a inculcar los mismos valores sirviéndoles además como referente.

Los niños aprenden con el ejemplo, tienden a imitar lo que hacen sus padres, tanto lo positivo como lo negativo; por lo que, ser un buen modelo a seguir puede ser a menudo la lección más poderosa de todas porque se enseña haciendo. La próxima vez que te enfades, piensa en tus palabras y tus acciones y asegúrate de mantener una perspectiva optimista sobre vida, esto influirá en la forma en que ellos mismos afronten las pruebas en su vida adulta. No olvides que tus hijos siempre están observando lo que haces.

Todo lo que digas y hagas es absolutamente importante porque tiene consecuencias de largo alcance y puede tener un impacto en un futuro lejano, así que se consciente de las cosas que dices y haces y recuerda que estás ayudando a formar a tu hijo para su futuro.

  • Permite que tu hij@ adolescente sea un miembro contribuyente de tu familia. Dales un trabajo para realizar, ya sea lavar los platos o sacar la basura, en definitiva, un trabajo que les ayude a cimentar su papel dentro de la unidad familiar para que puedan lograr un sentido de pertenencia e importancia; ya que esto es un elemento vital en la construcción de su autoestima.

  • Otra gran manera de construir la autoestima de sus adolescentes es involucrarlos en los deportes. Involucrarse en los deportes y el atletismo les dará una dosis de confianza en sí mismos y una sensación de logro con la ventaja de pertenecer y contribuir a formar parte de un equipo.

  • Los clubes sociales y las actividades extracurriculares también ayudan a aumentar la autoestima de los adolescentes porque fomentan la socialización y proporcionan un foro para presentar habilidades y talentos que tu hij@ adolescente podría no saber que tiene.

Seguir estos pasos no garantiza que tu hij@ adolescente cambie de la noche a la mañana, pero con sólo invertir un poco de tiempo y saber que te preocupas por el/ella, puede hacer derretir hasta el más duro de los corazones de cualquier adolescente.

Si deseas obtener más información, puedes inscribirte para recibir más consejos y reforzar la autoestima de tu hij@ adolescente y la tuya propia, y también descargar las guías y publicaciones que irán apareciendo en mi página web.

Soy Christine Lebriez

Por mi amplia experiencia de más de 27 años en psicología y coaching empresarial, mi formación internacional y variedad de técnicas; realizo diferentes tipos de intervenciones en función de cada situación y cliente; mi orientación es ecléctica.
Ofrezco soluciones profesionales a los problemas de la vida. Tu problema, es mi problema… Estoy aquí para tenderte una mano, mi pasión y vocación son las personas.
Como psicóloga y coach, mi objetivo es conseguir el bienestar de mis clientes. Aporto herramientas que aprenderás a manejar y aplicarás tú solo.

“Mi pasión son las personas, vivo por y para ellas, en cualquier vertiente, tanto en la clínica como en la empresa; está en mis venas y es mi esencia.”

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